yo te dije

yo te dije

mala mía que estoy arrebatá

y el lenguaje se deshizo por completo

un silencio me agarró por la garganta
y ahí estuve

invisible insatisfecha
violenta violentada

soñando con poemas que no iba a escribir nunca
libando todavía los corajes de aquel cuento
que me quitó las ganas

y no supe mentirle a nadie
y tuve ansias por llorar
y la tristeza era metáfora
de toda dificultad

buscaba hacerme la vida complicada

mientras, alrededor mío
todos repetían
las mismas líneas practicadas

hace frío, hace calor
me gustan tus zapatos
qué collar más lindo

mas no era suficiente

yo quería
un universo policromo
entre silencios y monólogos,
las soledades deseadas
del pensamiento

yo tenía
sed de otras palabras

espontáneas
llenas de lluvia
rondadas de moscas
atadas, atacadas
enfermas de silencio

pero sentí yo también
deseos de violencia

eres un cabrón
hijoeputa
eres un cabrón

te dije

mala mía que estoy arrebatá

entonces
el lenguaje era una pared
después un muro

y yo me estrellaba
contra él

matando a hierro

daría todo por licuar esa imagen platinada que me desvela
y martillar esta aleación melancólica
recién sacada de la brasa.
triturarla.
golpearla.
batir contra ella.
enfriar la contienda.
enterrarla en el fuego una y otra vez.
hielo y metal fundido juntos hasta la obsesión.
luego, doblar la saudade en capas de hierro caliente,
grabar verbos en él susurrando nostalgia sutil sobre el metal enfriado.

entonces, tropiezo.
nuestro único logro ha sido el filo,
y la espada se enterró en la palabra.